Pero… ¿qué llevo en el bolso?

Elísabet Benavent

Elísabet Benavent

Pero… ¿qué llevo en el bolso?

Cabecera-bolso

Mi madre dice que piedras. Mr. Coqueto que un montón de cosas que no sé para qué necesito llevar encima. Yo digo que en mi bolso llevo el kit de supervivencia coqueta… cuando no se me cuela una cucharilla dentro o ropa interior (basado en hechos reales)

Soy de esas chicas a las que les gusta llevar el contenido del bolso ordenado pero que casi nunca lo consigue. Lo que más rabia me da en el mundo es meter la mano en busca de algo y sacar el último ticket de la compra en el Mercadona porque en ese momento no me quedaban manos libres, no sabía qué hacer con él y lo metí hecho un gurruño en el primer sitio que me vino bien: mi bolso. Pero así soy. Vivo inmersa en mi propio caos hasta que un día me lío la manta a la cabeza y hago limpieza de fondo de bolsos y… ¡la de pintalabios que recupero!

Como todas ya sabréis, el contenido del bolso de una depende del tamaño de éste. Bien, Elisabet, una perogrullada de kilo. Lo que quiero decir es que mis necesidades básicas van variando en función del tamaño del bolso, frente a lo que Mr. Coqueto se pregunta… “si puedes salir un día con tres cosas dentro del bolso, ¿por qué el día siguiente llevas 17?” Porque caben es una buena respuesta.

A ver. Voy a coger el bolso que llevaba ayer a ver si encuentro alguna joya. Ayer fue un día ajetreado, así que llevaré de todo. Que nadie se asuste si sale un cocodrilo.

  • Agenda: Súper útil si realmente apuntara todo lo que tengo que apuntar y no confiara en mi “prodigiosa memoria”. Tengo la justita para pasar el día sin que se me quede atrapada la cabeza en ningún lado, pero poco más. Así que debería anotarlo todo, pero no lo hago. Aún así, llevo bastantes mierdas apuntadas, cosas que el resto del mundo no entiende y jeroglíficos egipcios.
  • Gafas de vista: después de todo el día delante del ordenador me veo menos que un gato de porcelana, así que es bueno llevarlas para no volver a no ver el hueco entre el andén y el metro. Ejem, ejem.
  • Gafas de sol: odio bastante el sol, como demuestra “mi bronceado tono de piel”, así que las saco hasta cuando mis amigas ya se las están quitando. El resol me da dolor de cabeza. Y soy una forofa de las gafas de sol, qué vamos a hacerle. La de la foto son de Fendi, resultado de acompañar a tu madre y tu hermana cuando “solo van a mirar”. Solo van a mirar e incitarme a la compra, malditas mamelucas.
  • Estuche con un par de bolis. El de la foto, además, es mi estuche de la facultad, con lo que le tengo un cariño especial. No cabe mucho más que un par de bolis, dos lápices y una goma de borrar, pero es muy práctico. Aún así soy de las que se va a las firmas de libros sin el boli. Cuando más lo necesito, más se me olvida.

    Nota mental: la agenda es muy útil... si apuntas en ella. Pasearla dentro del bolso no mejora tu memoria.
    Nota mental: la agenda es muy útil… si apuntas en ella. Pasearla dentro del bolso no mejora tu memoria.
  • Kit coqueto: aclaro que esto no suelo llevarlo todos los días encima. Ayer iba a pasar todo el día fuera de casa y una nunca sabe, así que salí cargada. Normalmente sólo llevo el pintalabios, una brocha extraíble y una polvera con polvos traslúcidos para matar los brillos. Como veis, ayer llevaba “un poco más”…
    • Estuche de brochas. Me lo regaló mi mejor amiga en Navidades de hace dos años. Es muy práctico y muy mono; cabe en todos los bolsos y lleva brocha para el fondo de maquillaje, para el colorete, dos para los ojos y una para los labios, además de un espejo. Es de Dior.
    • Lemon Aid (Benefit). Es una base para el párpado en crema de un color amarillo limón suave y ayuda a ocultar el enrojecimiento y decoloración en los párpados. Puede usarse con o sin maquillaje en los ojos.
    • Cha cha tint (Benefit). Es mi tinte para mejillas y labios preferido. Tiene un tono coral que favorece un montón y además dura muchísimo. Si no habéis probado los tintes de Benefit os animo a que lo hagáis. Tienen cuatro tonos: Benetint (rojito), Posietint (rosa), Chachatint (coral) y Lolietint (lila).
    • Labial Cha cha tint (Benefit). Es un pintalabios con el mismo tono que el tinte anterior. Yo suelo ponerme una capita del tinte y luego, cuando se seca, me aplico el labial. Es muy cremosito y no da muchísimo color, por lo que es discreto.
    • Pinzas de depilar: una nunca sabe cuando va a encontrar un pelo rebelde.
    • Cacao EOS.
    • Un par de horquillas.
    • Boi-ing (Benefit). Es un corrector especial para pieles grasas. Lo tienen en tres tonos, si no recuerdo mal. Es genial para las ojeras y también para algún granito asquerosito que hace aparición cuando menos se lo espera.
    • Ooh La Lift (Benefit). Es un iluminador instantáneo para la zona de alrededor de los ojos. A mí me gusta pero tiene un problema grande: no es un formato cómodo. Viene en un tubito similar al de los gloss, pero cuando el producto empieza a terminarse… adiós a poder usarlo. Más que nada porque el bastoncillo de aplicación, no llega al final del bote. El producto es bueno, pero da rabia no poder terminarlo. Lo he sustituido en mi tocador por otra cosa, pero lo suelo llevar en el bolso para finiquitarlo.
    • That Gal (Benefit). Es una base iluminadora para el rostro. Es una cremita de una textura muy agradable de color rosa pálido que da un toquecito si se quiere llevar sin nada y que prepara muy bien la piel si quieres maquillarte encima.
    • Beauty Flash Balm. (Clarins). Clarins es una de mis marcas preferidas en cuanto a cremas y tratamiento. He probado muchas cosas, pero sus productos siempre me hacen efecto. Este, en concreto, es un bálsamo belleza. ¿Qué quiere decir esto? ¿Me lo pongo y parezco Gisele Bundchen? Nop. Su efecto es hidratar, refrescar e iluminar. Yo siempre me lo pongo antes del maquillaje (a veces mezclado con That Gal) y el efecto es como el de las ampollitas iluminadoras. Ayuda a borrar el cansancio, las rojeces…
    • Cepillo de dientes y pasta.
    • Polvera (Guerlain). Son polvos compactos para retocarme cuando estoy fuera de casa y aparecen los brillos. Ojo con ellos porque no son como los traslúcidos que te los puedes poner todas las veces que necesites sin que se noten. Si te pones de estos sin parar, la cara te llega antes que el cuerpo a casa. No sé si me explico.
    • Colorete “Majorette” (Benefit). Es otro colorete que suelo darme con brocha que no sé por qué llevo porque con el Chachatint tengo suficiente. Supongo que lo metería por si tenía que retocarme. Tiene un formato en crema fundente en polvo muy cómodo. A mí me gusta mucho pero es que es hora de confesar que tengo una filia muy grande y enfermiza con los coloretes: nunca tendría suficientes.
    • Muestra de perfume. Miss Dior. ¿Soy la única que tiene la impresión de que los perfumes le duran puestos lo que tarda en salir de casa? Pues eso.
    • Dior Snow. A ver cómo os explico esto. Este producto, en crema, es una especie de prebase para pieles delicadas y blancas que tiene protección para el sol incluida. Prepara la piel y la protege para que los rayos de sol no penetren. Lo dicho… que odio el sol.

      Maletín de la Señorita Pepis, dígame...
      Maletín de la Señorita Pepis, dígame…
  • Paquete de kleenex. Esto es una manía heredada de mi madre. “Hijaaaaa, lleva siempre un paquete de pañuelos de papel.” Supongo que cuando tienes un hijo se te descarga en la cabeza un software con todos los productos útiles que una debe llevar en el bolso. Y la verdad es que siempre debería llevar uno encima, que luego se me caen las velas y a ver qué hago.
  • Tabaco y mechero. Sí, lo sé, fumar es muy malo, pero tengo este vicio feo. Me he dado hasta septiembre de 2015 para dejarlo. A ver si esta vez lo hago definitivamente.
  • Paquete de chicles: Hola, soy Beta y estoy enganchada a los chicles.
  • Auriculares: no hay trayecto en metro que se precie sin un libro o sin mis listas de Spotify absurdas. Las personales son absurdas, las del perfil “Betalacoqueta” no, por si queréis echarles un ojo. ;P
  • Cartera: no sé cómo lo hago pero siempre creo que llevo más dinero del que llevo. Desastre me llama mi marido cuando le digo que me saque dinero del porque mi tarjeta lleva estropeada más de un año y no funciona en cajeros… pero la maldita sigue funcionando en tiendas, así que… Siempre llevo el DNI, el carnet de conducir y… la tarjeta de Sephora.

    El rincón de los vicios.
    El rincón de los vicios malos: que si la abuela fuma, que si la tarjeta no funciona, que si “¿cuántos chicles puedo masticar a la vez?”

Bueno, esta vez no he encontrado nada inquietante dentro del bolso. Aunque tampoco me he encontrado la tarjeta de Milo Ventimiglia con su teléfono. Seguiré intentándolo a ver.

Contadme, ¿qué lleváis vosotras en el bolso?

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