Escapada en otoño… ¿qué meter en la maleta, c*ñ*?

Elísabet Benavent

Elísabet Benavent

Escapada en otoño… ¿qué meter en la maleta, c*ñ*?

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Míster Coqueto es muy detallista, no me puedo quejar, angelico mío. Y como este verano no tuvimos demasiadas vacaciones con el ajetreo de la mudanza y el curro, el pasado septiembre me organizó un viaje sorpresa a París, una ciudad que pasa a formar parte de mis rincones preferidos del mundo.

Como me conoce, me avisó con tiempo de que pudiera organizarme. Pasé media adolescencia quejándome de que mi padre es muy cuadriculado y… aquí me tenéis, digna sucesora. Y es que soy de esas que, aunque hagan la maleta a última hora, necesita tener en la cabeza un croquis de lo que va a llevar y necesitar, sobre todo porque tiendo a llevarme cosas de más y de menos crear un caos solo comparable al Armagedón. He llegado a meter en una maleta demasiados “por si acasos” y dejarme la ropa interior.

La maleta de mano es un arma de doble filo. Por un lado es muy práctica, porque no tienes que facturar y no corres el peligro de que se te pierda el equipaje, pero… ¿cómo maximizar su espacio para llevar todo lo que necesitamos para seguir siendo coquetas en una escapada de tres días… y más cuando vas a un sitio en el que hace frío y necesitarás esas prendas que ocupan un poco de más? Planificación… es lo que diría Nerea, de la saga Valeria y de ella aprendí el noble arte de hacer la maleta.

Soy de esas que, antes de doblar las prendas y colocarlas dentro, se lo prueba todo para asegurarse de que no habrá crisis del tipo “¿cómo pude pensar que esta camisa quedaba bien con ese pantalón si parezco embutido de Burgos?”.

Para mí es esencial:

  1. Mirar qué temperatura hará en el lugar de destino y, en consonancia, elegir las prendas para minimizar la cantidad de “por si acasos”.
  2. Calcular, según los días que estaré fuera, cuántos cambios de ropa necesitaré (siendo realista, que venirme arriba me es muy fácil)
  3. Elegir los “outfits” completos (con ropa interior, chaqueta, pantalones, jerséis…) sabiendo que son cómodos.
  4. Combinar las prendas con el menor número de zapatos posible. Es decir: si puede que todo combine con un par de zapatillas, ¿por qué llevarse tres? Ahora que… nunca me hago caso a este consejo.
  5. Probarme la ropa, para evitar los: “cari, que he decidido que me quedo en el hotel, que no tengo nada que ponerme”.
  6. Llevar el maquillaje mínimo y que combine con todo. Base, colorete, una sombra neutra, eyeliner, rímel y un pintalabios rojo, por ejemplo, que pega con todo.
  7. Aprovechar las monodosis de prueba de productos. No puedo cargar con todos mis potingues pero si llevo sobrecitos, muestras y pequeños tarritos con hidratante, contorno de ojos y sérum, me ahorro tener que prescindir de algo. Recuerda que, si no vas a facturar, solo puede llevar hasta diez envases de liquido de hasta 100 ml cada uno, todos organizados en una bolsita transparente que tienes que sacar de la maleta para que pasen el control de seguridad en el aeropuerto.
  8. No olvidarme el pijama, que esto es un clásico. Como soy muy mari, casi siempre me llevo una bata suavita, de las que casi no ocupan espacio.

Para el viaje en avión siempre elijo prendas cómodas, algo de abrigo (porque siempre paso frío en el vuelo) y zapatillas que no tenga que quitarme en el control de seguridad. Y como bolso, una mochila no muy grande, bonita y que combine con todo pero… ojo con llevarla siempre colgada a la espalda, que los carteristas son muy listos.

Al final, esta fue mi maleta:

mod1

Jersey básico de Zara, pantalones vaqueros elásticos negros con una rodilla desgastada de Zara, zapatillas de Gioseppo, chaqueta de Pull&Bear y collar de Stradivarius. Esto fue lo que me puse el primer día con los morretes bien rojos.

mod2Jersey de Bershka, vaqueros elásticos de Zara, zapatillas de Zara y pañuelo a lunares también de Zara para el segundo día. Metí en la mochila la chupa de cuero por si haría fresquito y un paraguas plegable y… ¡menos mal que lo llevé! Por cierto, estas zapatillas me las llevé puestas en el vuelo.

mod3Jersey desgastado de Glamorous comprado en ASOS, pantalones vaqueros negros tobilleros de Zara, biker de ASOS, pañuelo con animal print de Stradivarius y bailarinas con tachuelas de ASOS.

Esto fue lo que llevé puesto en el avión de vuelta y… ¡directita al curro con los labios bien rojos!

mod4Os enseño también el camisón y la bata que estrené para el viaje. Son de Oysho. Sí, lo sé. La bata no hacía falta, pero así soy.

mochila-otonoEsta es la mochila que me acompañó en el viaje. No soy muy de mochilas, prefiero los bolsos, pero he de admitir que para viajar es muy práctica (y para llevar el ordenador portátil también, aunque en esta ocasión se quedó en casa). Es de Yoki, de venta en ASOS. Ahora mismo este modelo está agotado, pero tienen otro muy similar que también me encanta.

Prometo que todo esto, la ropa interior y la bolsa de aseo (sin la de líquidos, que siempre llevo en el bolso) cupo en la maleta de mano. En la mochila: el móvil, el cargador, los malditos líquidos, un libro y la cartera.

Y allá fuimos, París, a pisar todas las calles que pudimos.

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