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Una de las consecuencias de irse de vacaciones cuando todo el mundo ha vuelto es que estás hasta el mondongo de todo. De la ciudad, de las fotos de playas en Instagram (preparaos, que ahora me toca a mí), del gazpacho y hasta del aire que se respira. Bueno, esa es una de las consecuencias negativas, pero lo cierto es que aunque ahora mismo, mientras escribo esto, esté hasta el mondongo, pasar el noventa por ciento del verano en Madrid tiene sus ventajas y es que, mientras la ciudad está ostensiblemente más vacía que de costumbre y el ritmo de trabajo se relaja, los losers a los que nos toca sufrir el humillo infernal que emana del asfalto encontramos soluciones para nuestro aburrimiento supino. Y, aunque no sé si tiene mucho que ver realmente con lo que os estaba diciendo, aquí van las diez cosas que he descubierto este verano.


UN RESTAURANTE

Peyote San. Fusión mexicano-japonesa. Suena turbio pero está de muerte. Los platos tienen unos nombres cuánto menos curiosos y los cócteles están increíbles. Su versión del Bloody Mery, rebautizada como Bloody Patry, está increíble. Súper recomendables: los takoyaki (buñuelos de pulpo), las gyozas al revés y los tacos gobernador.

Lo mejor: la fusión desvergonzada de ingredientes que nunca hubieras creído que harían buenas migas.

Lo peor: Suele estar bastante lleno. 

Rango de precio: 30 por persona aprox.

UNA CANCIÓN

Mi obsesión durante este verano ha sido, sin duda alguna, Guitarricadelafuente. Al principio me dio muy fuerte con “Sixtinain” pero desde que he descubierto “Agua y mezcal” para mí no hay más canciones en el mundo. ¡Dadle al play!

Lo mejor: la voz de este chico que te lleva de la mano a viajar lejos, muy lejos, solo con cerrar los ojos.

Lo peor: no te la quitas de la cabeza durante días.

UN COMPLEMENTO

Los pendientes Koi Fish de Mais x Frida. Se los vi a Paula Ordovás en su perfil de Instagram y… me enamoré.

Te hacen el look, aunque lleves un sencillo vestido negro.

Lo mejor: pesan mucho menos de lo que parece.

Lo peor: si no tienes cuidado al ponértelos, el cierre puede abrirse.

UNA SERIE

Si no habéis visto Mindhunter… tenéis que verla. Bueno, a no ser que no os gusten las investigaciones del FBI sobre asesinos en serie. Pero… ¿hay alguien a quien no le gusten? Pues eso. Que engancha una barbaridad y… tiene nueva temporada. 

Lo mejor: la ves de una sentada.

Lo peor: el personaje de Holden ha pasado a caerme bastante mal.

UN PLAN

Me he mudado recientemente (no, mudarse no es el planazo) y una de las tareas cuando todas (bueno, casi todas) las cajas están en su sitio es descubrir el nuevo barrio. No hemos tenido que andar muy lejos porque muy muy muy cerca tenemos los Cines Conde Duque, que conserva las salas tal y como recuerdo las de mi adolescencia. Además del glamour de sus alfombras rojas y las molduras de los techos, proyectan documentales sobre arte entre semana. 

Lo mejor: un plan tranquilo sin tumultos y al resguardo del calor.

Lo peor: las únicas personas de la sala podéis ser tú y una señora con el pelo muy cardado que decide sentarse justo a tu lado. Pero te ofrece caramelos de menta. 

UNA PRENDA

Odio el verano. Lo he dicho muchas, muchas veces. Odio el sudor, me agobia el sol y me rozan los muslitos al andar así que, además de al verano, odio su ropa. Pero… ¡¡¡pero!!! este año he descubierto la prenda perfecta y… es asequible, cómoda y fresquita. Puedes lucirlo igual con unas sandalias planas, unas Converse o unos tacones de infarto. Es de Asos y lo tienen en varios colores (yo me he hecho con él en negro y en azul marino con topos marrones). 

Lo mejor: es fresquita y versátil. 

Lo peor: el tipo de cierre en la espalda invita a llevarlo sin sujetador. 

UN LIBRO SOBRE MODA

Love. Style. Life  de Garance Doré. 

Sé que a muchas personas este tipo de publicaciones le pueden parecer muy frívolas, pero me encantan los libros ilustrados y/o con fotografías sobre estilo y consejos. Algunos (la gran mayoría, la verdad) terminan dejándome la sensación de que nunca tendré clase pero con este, además de que se lee de una sentada, he tenido la sensación de estar recibiendo buenos consejos de alguien agradable, que no juzga mi look aunque la lea con un pijama de unicornios puesto. 

Lo mejor: buenos consejos, muchas veces, en clave de humor.

Lo peor: esa sensación, tenue, que te hace reflexionar sobre si no será hora de deshacerte de esa prenda que guardas con tanto amor en el armario pero que es un zarrio.

UN PERFUME

Mar de coral, de Loewe.

Si bien es cierto que durante años este ha sido mi aroma preferido para el verano, no ha sido hasta ahora que me he dado cuenta de que es uno de esos perfumes que deja una huella invisible en todo aquel al que te acercas. Agradable, fresco y con unas notas cítricas, para mí es el sinónimo fragante de las vacaciones junto al mar.

Lo mejor: fresca, limpia y nada agobiante.

Lo peor: aunque los demás siguen percibiendo sus notas, al rato de llevarla te parece que el olor ha desaparecido. 

UN CAPRICHO

Si me seguís habitualmente sabréis que dedico bastantes mimos a la piel. Es un consejo que nos dio mi madre desde pequeñas: la piel del rostro siempre limpia e hidratada. Eso (y una piel que ha ido cambiando su naturaleza desde la piel tendente a grasa de la adolescencia a la seca de hoy en día) ha hecho que pruebe muchas marcas y productos para su cuidado. Sin embargo, desde hace tiempo, tengo una relación de amor profundo hacia todos los productos de Guerlain. No son baratos, es verdad, pero (al menos a mí) una hidratante puede durarme cuatro o cinco meses. 

Mi descubrimiento más reciente es el Abeille Royale Double R Renew & Repair Sérum. Estoy encantada. La piel no sólo se ve hidratada y jugosa sino también mucho más luminosa. 

Os dejo el link de Primor donde la tienen bastante más barata.

Lo mejor: la sensación que te queda en la piel tras ponértelo, antes de dormir.

Lo peor: el precio.

UN DESTINO

Menorca. Hace años pasé allí tres días increíbles y ahora, mientras me leéis, vuelvo a estar allí. Para mí es una isla tan especial que no dudé de hacer de ella escenario del primer te quiero de Valeria a Víctor. A veces creemos que para disfrutar de paisajes paradisiacos tenemos que volar muy lejos pero aquí, en España, también tenemos rincones increíbles. 

Lo mejor: las playas, la gastronomía, las calles empedradas de sus pueblitos…

Lo peor: ha debido ponerse de moda este verano y está mucho más masificada que otros años.

Esta entrada tiene un comentario
  1. Hola Elisabeth!! Gracias por sacar un ratillo para el post, como me encanta leerte, me alegro que retomes el blog…siempre soy toda oidos para lo que salga de tu pluma…gracias otra vez

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